Buscar
  • Pablo Garcia

Curiosa, Opera Prima

A ella le costó levantarse ese día, se había quedado dormida tarde, muy tarde, buscando una forma de cumplir su sueño. Su pulso se aceleró al darse cuenta de que no reconocía donde estaba… era una cabaña pequeña… ahora sí, claro, llevaba días allí, estudiando febrilmente cómo romper el bloqueo. A ella le gustaba estudiar, siempre había querido volver a hacerlo, pero ahora, lo que había empezado como una simple curiosidad acerca del nuevo arte de Florencia, se había convertido en una obsesión. Observó por un momento la escena, tomando un poco de perspectiva; libros, hojas impresas por doquier, un par de computadores abiertos con planos y gráficos, y las paredes llenas de notas y post-it de colores, ¡¡ella encontraría la forma de salir, de volver a viajar!!

Un poco de angustia le oprimió el pecho, era mucho lo que se estaba jugando, si la descubrían podría perderlo todo, pero se acercaba nuevamente el fin de año y no estaba dispuesta a dejarlo pasar así nomás, eran casi 12 años soñando en volver a viajar por el mundo, como antes, cómo cuando todos eran libres de viajar. Ella debía cumplir su sueño y conocer el arte del nuevo gran maestro de Florencia. Siempre fue curiosa, y desde que escuchó sobre él su intriga fue en aumento. Pero, después de que se decretó el encierro, no llegaban muchas noticias desde el mundo libre y cuanto más investigaba, más se alimentaba su curiosidad, más ganas de volver a viajar, de experimentar en persona todo lo que pasaba más allá de la frontera; ella iba a conocer a el nuevo gran maestro de Florencia, o al menos su arte sin igual.

En su investigación, había escrito un ensayo con una teoría sobre cómo podría funcionar la transmisión de sentimientos del nuevo arte Florentino y la había subido a uno de los sitios piratas que filtraban información salteando el bloqueo, y había sucedido el milagro, el gran maestro le había contestado diciéndole que la recibiría antes de navidad, y le proponía una sesión privada el museo de Uffizi. Allí, el gran maestro, no solo le mostraría su arte sino que iba a inmortalizarla entre las grandes obras de arte, como a una alumna predilecta. Ya se visualizaba caminando junto al maestro, preguntándole si su ensayo era cierto o solo una buena teoría, conversando a la luz de la luna en la inmensa galería central, a la cual solo el gran maestro de Florencia podía usar como su propia casa.

El gran maestro… él había creado el nuevo renacimiento que volvió a colocar a Florencia en un lugar de privilegio, era más grande que Boticcelli, ¡¡más grande que todos!! Su fotografía tetradimensional era única, hacía renacer algo adentro de las personas, un arte que se metía dentro de sus observadores.

Pero que loco, una fotografía que es distinta para cada uno que la mire. Al principio la gente no se dio cuenta, comentaban la foto tridimensional que habían visto, que linda, que genial, me transmite sensaciones que ya no recordaba… pero luego, comenzaron a comparar comentarios de observadores y surgieron las grandes discusiones, nadie veía la mismo en la fotografía en 3d, pero ¿cómo lo hacía?

Luego de acaloradas discusiones, los críticos y el público se rindieron ante el gran maestro. Las obran cambiaban para cada uno de sus espectadores, aún cuando eran transmitidas por la holo-visión pública, aún al verla dos personas sentadas en el mismo lugar de la holo-sala, veían, en realidad sentían la obra de diferente forma; se convertía en parte de ellos, o el mismo espectador la completaba ¿Cómo lo hacía?

En los experimentos con gemelos idénticos de las universidades de Columbia y Harvard, ya fueran gemelos naturales o clonados, los dos veían, percibían, sentían cosas diferentes.

Ser seleccionada por el gran maestro para una audiencia privada era el más alto honor, y que quisiera inmortalizarla era quizás el más grande privilegio de la centuria, y era para siempre. Quizás él moriría llevándose su secreto a la tumba, y ella viviría para siempre, como una discípula predilecta, por siempre, para todos diferente y única, especial como ella sola y única para cada uno de los que vieran sus retratos, única como ella a los infinitos ojos del gran maestro.

Pero… ¿cómo? ¿Cómo llegar a Florencia? Desde las grandes revoluciones del 2019 los chilenos tenían prohibido cruzar el pacífico o la cordillera, y la frontera con Ecuador y Colombia (después de la anexión de Perú) era impenetrable. Su impronta de revolución en desarrollo se había esparcido por el planeta y se necesitaron casi diez años para contenerla en el resto del mundo, y aún en Chile no terminaba… Así que la presidente JLO de los estados unidos había decretado el aislamiento de fronteras para todos los chilenos y había obligado a volver a su país a todos los chilenos del mundo, eran muy peligrosos, tiraban gobiernos y encendían revoluciones con la misma facilidad con la que desaparecían una botella de pisco o con la que hacían aparecer un pañuelo cuando sonaba una cueca.

La noche anterior, había estado esperando por los contrabandistas del cobre, que sacaban el preciado metal rompiendo el bloqueo, usando túneles cavados en lo profundo de la cordillera, pero a pesar de haber ofrecido todos sus ahorros, el riesgo de sacar un chileno del encierro y que llevara contigo todavía el germen revolucionario, era un riesgo que ni los contrabandistas querían correr, su última oportunidad se esfumaba y le rompía el corazón.

Desesperada, dolida y desilusionada, se tiró a llorar sobre la alfombra, y ya cuándo las lágrimas se tornaban en ahogo que presagiaba la muerte de su sueño… sintió una caricia suave como el roce de una seda… algo recorría su espalda, suave, cálido y se quedó paralizada de miedo… pero no, no era de miedo, era un miedo delicioso que se convertía en éxtasis. Ella estaba sola allí, en esa cabaña remota, antigua base de los revolucionarios mapuches unidos de chile, armada con la tecnología indetectable que usaban para esconderse del gobierno y alimentar revoluciones en el extranjero, por todo el mundo, aún en la hiper-controlada china.

Y ese toque era tan especial, tan ¿cálido?.... Se sintió afuera de su cuerpo, se vio tirada en el suelo congelada en el tiempo y sin embargo el roce en la piel la devolvía a sentir como se aceleraba su corazón, excitada, pero sin poder moverse….

El suave toque se convirtió en un soplo cálido, sentía ¿un aliento cálido?, cálido y calmo, tanto que esfumó todos los miedos y ella seguía sin poder pensar… un momento y otro momento y luego sintió que tomaban su mano y la ayudaban a incorporarse, pero no había nadie… ¿Había enloquecido?

Y dijo en voz alta: Es eso, sí, pedí la razón junto con mi sueño… ganó fuerzas y dijo con todas sus fuerzas: ¡Basta! ¡Basta!

Sintió que le secaban las lágrimas y vio materializarse a un hombre frente a sí; volvió a paralizarse… era… era el gran maestro que se hacía hombre ante ella y se llenó de alegría.

Una voz cálida le dijo… Recuerda ese dolor, la angustia, la perplejidad, la desazón y el gozo, por favor, retenlo en tu memoria. ¿Es que acaso pensaste que cuando te acepté no sabía que tenía que venir a buscarte a tú país? ¿Estás lista para Florencia? Y… ¿quieres que te lleve o vas a transportarte por ti misma? Creo que ya sabes cómo hacerlo…

Cerró los ojos inundada de alegría y segura de saber lo que hacer, como nunca antes lo habiere estado y mientras en su mente visualizaba la galería central del museo de Ufizzi, recordó con extraño detalle su primera visita, dibujó en su mente cada pequeño detalle, abrió los ojos… y ya estaba allí, en la galería, ella… ¡No! Noooo

Inmóvil, percibió todo el museo, aún sin verlo con los ojos, sintió que un velo se corría descubriéndola y se conectó con toda la gente que recorría la galería y la observaba, todos la observaban. Algunos le enviaban su angustia, muchos de ellos, mientras ella les devolvía… felicidad… Alcanzó a percibir al gran maestro que decía: “He aquí mi nueva obra, ‘Curiosa’. Los que sean dignos de sentirla a través de mis ojos, tendrán la recompensa de convertir su angustia en éxtasis. Esta es, mi opera prima”.

- Fin -

6 vistas

© 2023 by The Book Lover. Proudly created with Wix.com

  • Grey Facebook Icon
  • Grey Twitter Icon
  • Grey Google+ Icon