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Seguridad Comprometida

July 2, 2015

Valeria abrió los ojos con dificultad y con mayor dificultad aún se incorporó. Tardó unos segundos en poder enfocar la vista y otro lapso de tiempo en darse cuenta de que estaba en la sala de su casa. Pronto las ideas se aclararon y recordó la pesadilla que habían sido los últimos tres días de trabajo. Tres días sin dormir. Tres días luchando contra el peor ataque informático que ANCAP había recibido en su historia.

 

Era el año 2028 y la dependencia de la humanidad del petróleo se había incrementado al punto de detonar constantemente guerras relámpago, haciendo que las compañías que tienen bajo su control reservas de crudo o gas natural sean el blanco de todo tipo de ataques, desde adquisiciones hostiles hasta secuestro de buques o de pozos petroleros, o, como en esta nueva modalidad con la que acababa de toparse Valeria, una penetración de hackers altamente tecnificados, seguramente para alterar el despacho de órdenes, haciendo que se carguen buques petroleros que no tienen orden de despacho. Y este era todo un nuevo tipo de ataque.

 

El Uruguay había definido ya en la época que se descubrió el primer yacimiento petrolero que se utilizaría este para consumo interno y se exportaría un máximo del 20% de la producción para destinar ese ingreso a la educación. Una regla estampada en la constitución, por medio de una consulta popular, que como era tradición en ese país, dividió a la sociedad casi por mitades durante cinco años, pero que a la postre, había traído prosperidad al país y había atraído a industrias de todo el mundo a instalarse en uno de los pocos países del mundo con autosuficiencia energética y este conglomerado cosmopolita de industrias había evitado ataques hostiles, ya que las casas matrices de las industrias abogaban con sus influencias ante los gobiernos de Argentina, Brasil, Estados Unidos y China para que resistieran sus tentaciones de aventuras militares en el pacífico, predecible y extremadamente rentable Uruguay. Una estrategia que había convertido a ANCAP en la empresa bandera del país.

 

La Dra Valeria Artasánchez era dueña de uno de los primeros estudios jurídicos del Uruguay que se especializó en seguridad y auditoría de sistemas autónomos. Su pasado trabajando en Microsoft le permitió unir la ley y la informática en un exitoso y lucrativo negocio para su estudio jurídico. El grado de automatización de los sistemas informáticos y la complejidad a la que llegaron los mismos luego del año 2020, con el advenimiento de la inteligencia artificial, habían hecho que se necesitara un ejército de abogados para darle forma jurídica y validez institucional a las decisiones que tomaban los sistemas que rápidamente sustituyeron a los tradicionales gerentes de operaciones, los cuales ya no estaban para poner su firma en las ordenes que daba y ejecutaba el propio sistema. El sistema legal, aumentaba su brecha año a año frente a las fuerzas globalizadoras y desreguladoras del avance tecnológico, algo por lo cual estuvieron en crisis todos los sistemas legales del planeta.

 

Los sistemas de detección de intrusos y un par de “honey pots”, que el equipo de auditoría de seguridad había sembrado entre los sistemas SCADA que controlan el proceso de despacho de los petroleros, dieron la alerta de penetración al observarse cambios en uno de los falsos sistemas que se habían dejado débilmente protegidos (pero altamente observados). Eso significaba que las defensas habían sido penetradas y que los hackers ya tenían acceso a la refinería y a los sistemas de control de los pozos submarinos y desde ese momento se había desatado un frenético raid de tres días hasta que se pudo bloquear el acceso y recuperar el control de todos los sistemas. La vieja planta de La Teja había estado en peligro, pero el equipo tenía previsto un sistema de gestión paralela que no fue penetrado y que había soportado la operación en modo isla de la planta, completamente desconectada del mundo, aislada de toda red de comunicación.

 

Había sido una idea de Valera, costosísima, pero sin ella los hackers hubieran robado todo el petróleo que quisieran y quizás, hubieran afectado a la refinería, ya que en la emergencia, la prioridad era recuperar el control de la refinería y luego recién se podría haber empezado a actuar sobre el control del despacho o de la producción de los pozos, así que si querían tener tiempo de robar petróleo, atacar la refinería era la mejor opción para mantener al equipo de seguridad ocupado. El sistema les había permitido contener rápidamente la gran distracción que habían preparado los perpetradores y controlar el ataque en solo tres días, pero por delante había mucho más trabajo para hacer, muchas preguntas por responder…

 

Se encaminó al baño. Un buen rato de agua caliente y mucha espuma la ayudarían a aclarar las interrogantes que daban vueltas en su cabeza. El sistema de la casa tenía el baño pronto, a la temperatura justa y con la exacta espuma que a ella le gustaba y a pesar de que no se acostumbraba del todo a todas esas cosas nuevas que la apartaban de la vida que recordaba con cariño, pintando con pincel y retocando con sus manos cálidos muebles de madera en su primer departamento de soltera; recurrentemente la invadía una cierta nostalgia por sus momentos mas felices, bailando hasta la madrugada y corriendo a trabajar al día siguiente, sin dormir, viviendo cada minuto de la vida con intensidad. Otra sociedad, menos tecnificada, mas… lenta, mas disfrutable.

 

Dejó caer su camisón y se quedó un instante observando su figura en el espejo; todavía era una mujer delgada y de delicadas curvas, con una piel suave y sin ninguna arruga, estrictamente cuidada en sus religiosas sesiones de spa y con algún “retoque” que se dio el gusto de hacerse algunas veces para conservar también por fuera el espíritu joven e indomable que llevaba adentro. Y una sonrisa se dibujó en su rostro, porque a pesar de sus años, todavía era un espíritu joven, todavía disfrutaba intensamente de la vida, de la amistad; y esa pequeña guerra de tres días le había recordado que tenía tantas cosas para hacer todavía, tantas ganas de vivir, de dar una buena batalla cuando fuera necesario.  Se recostó suavemente y dejó por un momento que el agua y la espuma la cubrieran, y cuando sus oídos se aislaron de la música ambiental volvió a enfocarse su mente, ya más despejada, afloraron las preguntas que luchaban por abrirse paso desde que abriera los ojos ese día.

 

¿Quién atacó? ¿Realmente no se robaron nada? ¿Qué objetivo perseguían? ¿Cómo penetraron las defensas con tanta facilidad? Y aún había una pregunta que su mente no se animaba a formular, ni siquiera en forma de un pensamiento que formara las palabras, solo un y si… que quería tomar forma pero que un miedo aterrador lo reprimía.  Y se dijo para si:

  • ¡Vamos Valeria, tienes que asumirlo, eres una mujer grande y experimentada!

Y las palabras le dieron ánimo y ya sentada en la bañera se repitió en voz alta:

  • ¡tus responsabilidades están primero!

Y entonces la duda se abrió camino… ¿y si ese hombre maravilloso que había conocido hace un par de meses…? ¿y si ese hombre se había aprovechado de ella para robarle información y era un simple caballo de Troya para penetrar su vida y robarle información de como penetrar los sistemas?

 

Luchó con la idea y trató de despejar las dudas recordando como todo había sido casi un sueño desde que lo había conocido. Todavía se le erizaba la piel al recordar la primera noche en que se habían amado. Hacía semanas que compartían la jornada de trabajo y si bien se enfrascaban en discusiones de como implementar la seguridad en el nuevo sistema de control de oleoductos, aquella anoche ella se había animado a invitarlo a cenar, tratando de convencerse de que las miradas y las sonrisas no significaban nada. Realmente convenciéndose de que era una cortesía invitar a cenar a un técnico extranjero, con el que discutía tanto ese balance de cumplir con el cronograma y que el sistema sea realmente seguro. Y recordó cada detalle de aquel momento tan intenso…

 

Simplemente sus miradas se encontraron y pronto Valeria sintió una caricia que la trasnportó a un lugar muy cálido.  Sintió sus manos en la espalda y un cúmulo de sensaciones la invadieron y mientras el comenzó a recorrerla, sus labios se encontraron de repente y no hubieron palabras, solo besos y caricias. El la desvistió con una destreza inusitada y con una delicadeza sin igual, y luego de casi desnudarla por completo la tomó delicadamente para llevarla hasta la cama y Valeria no tenía idea como habían llegado allí….

 

Suavemente le quitó sus últimas prendas y un par de besos en su cuello simplemente anunciaron que su boca devoraría cada lugar sensible de su cuerpo, y haciendo que ella se erice completamente y se estremezca y mientras sus manos la acariciaban suavemente y la llevaban y traían firmeza, con destreza y con una delicadeza inusitada, hasta que Valeria pudo estar encima y sentirse en control y fue ella la que, fiel a sus estilo, tomó la iniciativa y demostró en cada movimiento quien marcaba el ritmo en esa danza y sus años de bailarina árabe no solo el habían la cintura mas perfecta, las curvas mas delicadas y el estómago mas plano sino también los movimientos mas sensuales, que le permitían enloquecer a cualquier hombre, a cualquiera y esa noche, los usó todos, todos y cada uno de sus movimientos mas sexys.  

 

No, esa noche perfecta no, el desayuno en la cama la mañana siguiente, entreverando juegos y tostadas y hasta las locuras que habían hecho juntos en las siguientes tres semanas, no podían ser producto de una mente criminal, sino de la más pura y loca pasión de dos apasionados latinos, no…, no podía… pero la duda la destrozaba por dentro…  El se había marchado a desarrollar un proyecto en medio oriente solo hacía una semana, con la promesa de volver en un mes para una semana de vacaciones… ¿Sería solo coincidencia?

 

El sistema de comunicaciones de la casa interrumpió ese momento y la trajo de vuelta a la realidad del baño y del ataque. Había reunión de quickoff de la auditoría forense del ataque en media hora y ella debería liderar esa reunión. Hora de despejar las dudas y de tomar el toro por los cuernos, como solía hacerlo, era su trabajo y era muy, muy buena en su trabajo. Coordinó los últimos detalles de la reunión con su asistente y salió presurosa rumbo al centro de operaciones.

 

La sala de reuniones tenía más gente de la esperada. Había gente de varios organismos gubernamentales que no deberían intervenir todavía. La ayuda en esta etapa sería una carga y ella quería trabajar a toda velocidad. Les dio la bienvenida y con una dureza que pocos reconocerían en ella, dejó en claro que su estudio tenía un contrato de supervisión de toda la seguridad informática de ANCAP y se encargaría de la investigación y que las demás agencias tendrían acceso a la información y sistemas una vez que su equipo hubiera terminado, requiriendo solo colaboración para temas específicos cuando ella y su equipo lo entendieran necesario.

 

Se escuchó solo la queja del equipo de AGESIC, esos siempre quería tener el control de todo, pero los demás, se sintieron aliviados de que ella tomara toda la carga y responsabilidad sobre si misma y los liberara de un proceso engorroso y con muy pocas posibilidades de éxito. La discusión con los insoportables interventores de AGESIC, que ya actuaban olvidándose de que ANCAP era la empresa más importante del Uruguay, y de que sus sistemas eran mucho más complejos que las rutinarias aplicaciones de gestión de la burocracia estatal sobre las cuales reinaba la vetusta agencia, no duró mucho. Valeria puso en juego todo su prestigio y el contrato de la empresa con su estudio, auditado y avalado a su vez por la OPEP Y LA OEA, y el secretario de la presidencia de la nación ordenó al directorio de AGESIC que dieran 15 días de pausa al equipo de Valeria para garantizar la operación y realizar la primer auditoría forense. 15 días, poco, pero mejor que tener a esos entrometidos trancando todo el proceso de investigación.

 

 

Una vez que estuvo a solas con su equipo, puso rápidamente a todos a trabajar.

 

  • Juan y Pedro, quiero que peinen cada uno por su lado los logs de auditoría del nuevo sistema de control de oleoductos. Es el último que pusimos en producción y es el candidato natural a haber servido de puerta de entrada.

  • Analía, Adela, Josefina y Andrés, quiero que pongan a todo el departamento de operaciones a revisar los despachos realizados, que controlen con los clientes y despachantes cada operación, que cuadren cada barril de petróleo despachado. Quiero saber de cada indicio sospechoso que aparezca, cada decisión de cambio de despacho del sistema tiene que ser revisada y justificada en base a la información previa al ataque. Sé que es de locos reproducir manualmente el cálculo de optimización de despachos pero necesitamos hacerlo para encontrar las desviaciones.

  • Martín, vas a recuperar cada respaldo de base da datos central y vas a comprarlo con una aplicación reversa de los logs de transacciones sobre el estado actual de las bases, quiero saber si se pisó alguna página de datos sin control transaccional.

  • Alberto, vas a correlacionar cada entrada en el log del middleware con una operación de sistema, quiero analizar en detalle todos los mensajes huérfanos, cada trazo de la información que esté “descoenctada” de un contexto es una pista a seguir.

  • Negro, quédate que necesito discutir algunas ideas contigo. Los demás, tienen trabajo para hacer, ¡¡no sigan perdiendo el tiempo aquí!! Nos acaban de dar un cachetazo, quiero cortarle la mano al maldito que nos hizo pasar estos tres días de porquería.

 

Valeria y el querido “negro” eran viejos amigos, habían trabajado juntos en la licitación inicial del contrato con ANCAP y juntos habían construido todos los procedimientos legales de soporte del sistema de inteligencia artificial y cada capa del sistema de seguridad, rodeando los activos de la empresa como los anillos de murallas de la ciudad de Gondor, construyendo un sistema impenetrable, de referencia mundial, y con un record de no haber perdido nunca una demanda judicial por las decisiones tomadas por el sistema informático. El siempre había sido su mano derecha en la gestión de ANCAP.

 

  • Negro, con la discreción de siempre, quiero que investigues hasta el más mínimo detalle del ingeniero que nos ayudó a instalar el sistema de control de oleoductos.

  • ¿te parece que valga la pena? Perdona que te pregunte pero… ¿me pareció o había cierta química entre ustedes?

  • Si, la había, y por eso tengo que cuidar el doble ese flanco. Si ese tipo nos dio esta cachetada, yo personalmente lo voy a enterrar en la cárcel.

  • Y te vas a hacer pelota…

  • Si, me va a hacer mierda la carrera.

  • Puede ser, pero me parece que estabas en el aire últimamente, me parece que te vas a hacer pelota en el corazón.

  • También, si, pero lo primero es cumplir con mi deber, luego veremos lo demás.

 

Pasaron los días y el equipo fue destejiendo la madeja, pero nada parecía tener sentido, era como si los ladrones no se hubieran querido robar nada, sino entreverarlo todo. Nada era realmente concluyente. La reunión de equipo del día 12 los encontró con el ánimo bastante caído.

 

  • Vamos, denme una buena noticia. Díganme que alguien se iluminó anoche.

  • Jefa, esto no tiene sentido, entraron en el sistema como si hubiesen tenido la clave privada del juego de llaves del dominio ANCAP. Hemos revisado toda la operativa de esta clave, es imposible que la hayan accedido, pero es la única forma en que pudieron haber hecho el desastre este sin dejar rastros. No hay ninguna evidencia concluyente o coherente en ningún sistema y hemos rotado las tareas ya tres veces para tener un enfoque fresco y cruzado de cada tema.

  • ¿Sigue sin aparecer nada extraño en operaciones?

  • Nada, cuadramos todo tres veces, no hay nada.

  • No tengo que decirles que nos quedan tres días antes de que nos quiten el control y si encuentran algo que no vimos van a refregarnos por el piso. Bah, aunque no encuentren nada, nos van a fregar igual. Bien, quiero ideas nuevas, prueben puntos de vista diferentes, vuelvan a analizar las opciones que descartaron por imposibles, trabajen de a pares,  quiero ver lo mejor de ustedes en estos tres días que nos quedan. Vuelvan al trabajo y negro, por favor, quédate.

 

Todos volvieron a su trabajo con cierto recelo y desgano. La conversación de los viejos amigos fue muy franca.

 

  • Vale, me estás haciendo odiar por todos. Todos creen que los estoy investigando a ellos, que estás buscando el culpable en alguien del equipo.

  • Ya tendremos tiempo de explicarles, ahora necesito resultados, cuéntame que novedades tienes.

  • El tipo está limpio Vale, tiene como todos, zonas grises en su pasado, pero nada que indique que nos saboteó. Además…

  • ¿Además?

  • La gente de interpol me avisó que está volviendo a Uruguay  y que ha intentado llamarte unas 50 veces y no lo has atendido.

  • No he querido atenderlo, no sabría que decirle.

  • La gente de interpol comienza a sospechar de tu actitud. Quieren detenerlo para interrogarlo cuando llegue al aeropuerto. No le huyas, confía en tus instintos y encáralo, te vas a inventar un problema donde no hay ninguno si sigues con esa actitud.

  • Bien, necesito que ganes un día con Interpol, diles lo que sea, yo voy a ir a buscarlo al aeropuerto y voy a hablar con el. Voy a despejar mis dudas de una vez por todas.

 

Valeria lo esperó en la sala vip del aeropuerto y luego de una muy fría recepción, los dos partieron rumbo a un lugar seguro.  Un viejo motel en la zona del aeropuerto fue el lugar adecuado para entrar sin identificación y esconderse de quien los pudiera estar siguiendo.

 

  • Necesito hablar contigo, tengo que aclarar algunas cosas.

  • Valeria, he tratado desesperadamente de hablar contigo, de contactarte, de ofrecerte mi ayuda en este enorme lío en el que estás y no me has contestado ni una sola llamada.

  • No podía hablar contigo, nuestra conversación estaba bajo vigilancia.

  • Que importa, no tenemos nada que esconder.

  • ¿Estás seguro?

  • Claro que lo estoy, ¡¡¡pero por Dios mujer, que te pasa!!! Te vi llorar de verdad cuando te dije que tenía que partir, he sentido latir tu corazón junto al mio como nunca antes sentí otro, estoy muerto por vos y tu piel me dice que sientes lo mismo. ¡¡¡No puedo creer que estés sospechando de mi!!!

 

Ella rompió en llanto… los dos lloraron y se abrazaron y besaron y pronto estuvieron haciendo el amor con una pasión inusitada, no solo por las semanas separados, no por el stress de los últimos días, sino por sentir de corazón que esa relación era verdadera, que encajaban fundiéndose como el yin y el yan porque realmente eso eran, dos que juntos es cuando están verdaderamente completos y a pesar de que se jugaban sus carreras, su felicidad, su futuro y hasta su libertad, en ese momento solo se amaron con pasión y dejaron por un momento la locura de ese mundo que los empujaba a un abismo de tensiones.

 

  • Gracias por volver, por dar la cara, por despejar mis dudas.

  • Gracias a ti por jugártela así, por venirme a buscar y por este momento tan especial. Sé que tú eres la que arriesga todo aquí.

  • Este fue mi único momento de paz en estos días. No he podido ni dormir, tengo una presión enorme y ni siquiera logro encontrar el porqué del ataque, imagínate lo lejos que estoy del como y no que hablar del quién.

  • ¿Qué consiguieron con el ataque? ¿No has podido descifrar que buscaban?

  • No. Le doy vueltas y vueltas y parece que solo querían sembrar caos, pero no mucho, cada vez me convenzo mas que sabían que teníamos un sistema de aislación en la refinería y que por eso concentraron su ataque ahí, creo que no fue una distracción, creo que todo fue como un gran ensayo.

  • ¿Que objetivo puede perseguir alguien en convertir en un tembladeral tus sistemas de seguridad? ¿Quien podría invertir tanto esfuerzo y recursos solo por nada? Debe de haber sido solo un ataque fallido.

  • Te amo. ¿Te casarás conmigo?

  • ¡Hey! ¡Es la primera vez que una chica se me declara así, reclamo mi derecho de ser yo el que un día te pida matrimonio! Ni siquiera tengo un anillo para darte. ¿Que es esta declaración tan repentina?

  • Es que acabas de solucionarlo todo, no te diste cuenta, pero diste la pista que resolvió este dilema. Descansa y por favor paga tú la habitación. Piérdete de interpol por un día, cenamos mañana en casa a las 21, te voy a preparar algo muy, muy especial.

 

Y sin mediar mas palabra Valeria partió a toda velocidad a la oficina, reunió a su equipo y diligenció varias pruebas, ahora todo encajaba, cuán feliz que era, y quizás no tanto por poder salvar su carrera sino por haber recuperado a ese amor que parecía ideal.

 

La reunión se realizó en secreto en el último piso de presidencia de la república. El presidente y vicepresidente recibieron a Valeria junto al ministro de industria, al directorio de ANCAP y al ministro del interior.

 

El presidente disparó sin piedad sobre Valeria, visiblemente molesto por haber sido convocado a una reunión urgente donde no se le habían dado las suficientes justificaciones para tal desparramo de su agenda y de la de su gabinete.

 

  • Vamos rápido al grano señora, explíquenos el tamaño de la cagada que se ha mandado su equipo de seguridad y el tamaño del agujero que nos hicieron en el ataque a ANCAP.

  • Señor presidente, permítame corregirlo, ANCAP no fue atacada ni afectada, solo fue atacado nuestro sistema de seguridad.

  • Señora, literalmente, NO ME JODA CON PAVADAS!!! Y explíquese rápido antes de que tenga que empezar a buscarse otro país donde ir a hacer macanas.

  • Con todo respeto, señor presidente, dejemos de lado todo este alboroto que lo lleva a comportarse como un gallito de riña y a faltarme el respeto, y  le voy a explicar que todo el ataque, y alboroto, y alarma pública fueron producto de una cagada suya y no mía.

  •  ¿Pero esto es el colmo? ¿Qué culpa tengo yo en todo esto?

  • Ud señor presidente, decretó que todas nuestras llaves estuvieran generadas y protegidas por la AGESIC, una agencia que tiene desmedidas ambiciones de convertirse en el centro de cómputo del estado, y que quiere controlarlo todo, una especie de NSA Americana pero a la uruguaya y fueron estos retorcidos de AGESIC los que usaron sus copias de nuestras llaves privadas para acceder y descalabrar nuestros sistemas sin dejar rastro, simplemente porque querían desacreditarnos y tomar control de las joyas de la abuela, de los sistemas de ANCAP.

  • ¿Pero que disparate está diciendo?

 

En ese momento, el ministro del interior interrumpió.

 

  • Señor presidente, no hay dudas. Ya hicimos las pericias. Una vez que se supo el “qué”, el destino del ataque, encontramos el patrón de operaciones y rastreamos el origen. La gente de Antel trabajó toda la noche con nuestro equipo forense y pudimos probar que el protocolo de apertura de llaves de AGESIC fue violado por los propios administradores, realmente ellos prepararon y dispararon el ataque, además, señor…

  • ¡¡ADEMAS!!

  • Además los apretamos y ya confesaron, hay 14 detenidos en jefatura y señor, esto salpica hasta el subsecretario de la presidencia… Entenderá Ud. ahora el motivo de nuestra reserva al fijar la cita.

  • Doctora, le pido mil disculpas. Señor Ministro, que no quede un solo cabo suelto. Ya voy a firmar un decreto para que tenga planos poderes en esta investigación. Quiero todo el peso de la ley sobre esta gente, caiga quien caiga, que les pase una aplanadora por arriba. Doctora Artasánchez, nuevamente le pido disculpas, esto es un poco embarazoso para mi.

  • Sin rencores, señor presidente.

  • Tómese unas vacaciones, y venga a visitarme a su regreso, obviamente he estado muy mal asesorado.

 

Valeria salió con ganas de gritar al mundo ¡tomen giles!, pero la investigación y la delicadeza de los temas requería silencio y además, solo podía pensar en alguien a quien quería abrazarse, tomarse unas buenas vacaciones, lejos de las computadoras, de los celulares, de los problemas. Se lo había ganado, ¡¡realmente se lo había ganado!!

 

 

 

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