© 2023 by The Book Lover. Proudly created with Wix.com

  • Grey Facebook Icon
  • Grey Twitter Icon
  • Grey Google+ Icon

El mundo sin tecnología

March 1, 2017

 

Raúl y María

 

 

Él entró al consultorio intempestivamente, pero esta vez no venía nervioso sino exaltado, casi en éxtasis, la frente empapada en sudor por la subida de las escaleras (ya no quedaban ascensores funcionando en la ciudad de Montevideo). María lo miró mientras se quitaba los lentes de lectura y con un gesto de resignación, lo saludó con pocas ganas.

 

  • Hola Raúl, hoy no tienes consulta.
     

  • No, no vengo a la consulta, hoy vengo porque mis sueños no son sueños, ¡ya no! Pero, lo más importante, te traje una carta de tu hija. ¡Toma la carta!

 

El rostro de María se iluminó en el instante y los movimientos lentos dieron paso a un vigor inesperado. Se levantó con una rapidez inusitada y antes de que Raúl terminara de extender su brazo, ella ya tenía la carta entre sus manos, ¡una carta de Lara! ¡veinte años sin saber de ella! Todavía podía recordar cuando la tenía en el vientre, sus primeros pasos, el cumpleaños de quince. ¿Por qué la dejó ir aquel día a Punta del Este?  Se le apretaba el corazón cuando pensaba en los jóvenes que trataron de impedir la colocación del último muro, tantos años sin saber que había pasado con ella. La leyó lentamente, como queriendo que no acabara nunca. Hubo momentos de risas y otros de llanto. Terminó apretándola contra el corazón y cuando se agotaron las lágrimas, recordó que él todavía estaba ahí, en absoluto silencio, contemplando a aquella mujer dura y sabia, rota en pedazos por un papel.

 

  • ¿Estás bien?

  • Gracias Raúl. Son dos décadas sin saber si mi pequeña estaba viva, soñando con ella todas las noches. Veinte años acostándome en mi cama y despertándome angustiada en la suya, sin entender cómo había llegado allí. Me has hecho muy feliz, muy, pero muy feliz. Creo que voy a seguir atendiéndote toda la vida y no te voy a cobrar nunca más por la consulta.

  • De ninguna manera, esto lo hice porque somos amigos. Y te traje tu pago del mes, dos lapiceras nuevas.

  • ¿Dónde las conseguiste?

  • Me las mandó Julio, me mandó varias, esas son para ti.

 

Las lapiceras eran un lujo que ya no existía en el Uruguay después del muro, como tantos otros. Una comunidad tan pequeña, de apenas tres millones de habitantes, no podía desarrollar la tecnología para producir las perfectas bolitas que dosifican la tinta en la punta de la lapicera. La mayoría de los niños aprendía a escribir en pizarras y como tampoco se incluyó el grafito en la lista Almagro, solo se podía escribir con toscos lápices de pasta. Las lapiceras eran un lujo que, aún con la mitad de su tinta, por una vieja “bic” sin rellenar, se podía obtener hasta tres vacas lecheras negociando bien el canje. En el mercado de Paso de los Toros, cuentan que un tal Sebastián Huertas cambió tres vacas y dos corderos por una lapicera con tinta sólo para unas pocas hojas, para regalársela a su viejo padre, que no se acostumbraba a los lápices de pasta para hacer las planillas de facturación de la telefonía de larga distancia.

 

  • ¿Cómo?

  • ¿Cómo qué?

  • ¿Cómo te llegó esta carta? ¿Cómo te mandó Julio esas lapiceras? ¡El muro es imposible de pasar!

  • Encontraron un óvalo de goma tapando la salida de un caño de gas en una reductora del gasoducto y cuando lo abrieron, adentro, había una cápsula imposible de abrir, que tenía mi nombre grabado.

  • No, no hay forma, ¿seguro que fue Julio? ¿No es solo una casualidad? - preguntó María

  • Me decía en los sueños que me iba a mandar una pelota de fútbol americano con un mensaje y además me mandó la clave para abrir la cápsula.

  • Pero cómo supo él de Lara, ¿ella lo buscó?

  • No, yo le pedí que la buscara y que me mandara noticias para ti, que me has mantenido cuerdo todos estos años. ¿Recuerdas del ejercicio que me enseñaste para encausar el sueño? bueno, creo que ya puedo dirigirlo, al sueño digo, puedo decirle a Julio lo que quiera.

  • No es posible Raúl, tiene que haber otra explicación.

  • No María, desde que se agotaron los remedios, esto se ha hecho cada vez más intenso, cada vez más claro. Me acuesto fantaseando con volver a tener esas largas charlas prohibidas, luego de que se dormía mi esposa, recordando su voz cuando me decía con pasión las ganas que tenía de apretarme entre sus brazos y de alguna forma, no sé cómo, pero me conecto con él, esa conversación sucede realmente. Despierto recordando cada detalle de la misma, me cuenta cosas que no puedo saber si son ciertas, pero ahora si lo sé, no estoy loco, en verdad hablo con Julio por las noches.

  • Pareces estar desarrollando una personalidad múltiple, pero no, esa cápsula, esta carta… Cuéntame, ¿qué te dice?

  • Que el mundo se está levantando contra los muros y están arrepentidos de haberlos desplegado. Y que el movimiento reunificador de Punta del Este, en el cual participa tu hija, es más fuerte que nunca. Los de afuera quieren contactarse con nosotros, pero no me logra explicar cómo, o yo no logro entenderlo. Le conté del emisor laser-lunar, bueno lo que se yo, rayos láser rebotando en la luna y dice que tu hija cree que puede funcionar.

  • Imposible, ya no hay cómo ponerlo a funcionar. Además, apenas nos queda electricidad para las cosas más básicas.

  • Voy a mostrarles la evidencia en el próximo encuentro de selección, por favor, ayúdame.

  • No lo sé Raúl, nos estamos apresurando, quiero entender todo esto antes de hablarlo con alguien más. La evidencia parece muy clara, pero yo necesito conectar todos los hechos. ¿No será todo un a gran mentira para hacernos quedar en ridículo y cambiar el equilibrio de fuerzas de las votaciones de selección?

  • De ninguna manera, yo sé que esto es verdadero. Me voy y vengo mañana que teníamos consulta agendada. Así hablamos tranquilos y lo pensamos bien, seguramente quieres releer esa carta y contarles a tus amigos.

  • Si, ya, gracias, gracias, me has hecho muy feliz. Llega temprano mañana, voy a tratar de cancelar las otras citas así analizamos esto en profundidad.

  • Voy a pedir igual la audiencia, porque es dentro de dos meses y tengo miedo que haya otro pedido y nos den turno para la audiencia del otro trimestre. Hasta mañana.

  • ¿Estás seguro? Te estás apresurando, espera hasta que pensemos esto en detalle. Hay que preparar una estrategia, validar todo, analizar hasta las hipótesis más locas.

  • Tenemos tiempo de diseñar la estrategia, y si algo tengo claro es que lo voy a hacer, esta vez no esconderé mi amor por Julio, si tengo la más remota posibilidad de llegar a él, lo voy a intentar, cueste lo que cuente.

  • Nada que diga te hará cambiar de parecer….

  • Nada.

  • Hasta mañana entonces.

  • Hasta mañana.

 

María se recostó en el sillón que habitualmente usaban sus pacientes, limpió las gafas y leyó la carta una y otra vez, hasta quedar dormida. Volvió a soñar con Lara, y la vio grande, con una niña, como le contaba en la carta, convertida en toda una doctora en física, dedicando su vida a descubrir cómo traspasar el muro.

 

Raúl, inició la aventura de su vida, impulsado como por un resorte que devuelve años de tensión acumulada en forma de frustración escondiendo su naturaleza. Dejó a su esposa, aunque le tenía cariño, pero también necesitaba protegerla, mantenerla lejos de los avatares que se avecinaban. Realizó la solicitud de audiencia para el evento de selección y canjeó una a una las lapiceras que le quedaban, consiguiendo todo lo necesario para permanecer invisible, cerca de la casa de María, para preparar la estrategia juntos, pero lo suficientemente lejos como para mantenerla a salvo si se filtraba su identidad y era descubierto por algún fanático.

 

 

El Muro

 

El de Punta del este fue el décimo muro TP del mundo, construido en pleno apogeo de la época de la des-globalización. Todo comenzó cuando las grandes democracias descarrilaron por la promesa populista de detener la sangría de trabajos comunes, ante el avance inexorable de la robotización y de la impresión tridimensional. El camino fácil de retrasar lo inevitable fue una auto-condena festejada con fanfarrias y con los ojos bien cerrados. Inmediatamente, los nuevos gobernantes se deshicieron de los lentos y discutidores parlamentos, que no se adaptaban a las necesidades de la toma de decisión en tiempos modernos y así todo fue más rápido, mucho más rápido.

 

El veinte de enero de 2017 marca el inicio de esta época, con la asunción de Donald Trump. Si bien su administración no tuvo mucho éxito construyendo muros, fue una orden ejecutiva del 45to presidente de los Estados Unidos la que sentó las bases de los híper-muros espaciales, construidos con tecnología de satélites auto-sustentables, capaces de completar los muros de incrustación continental con una barrera que no solo desintegra cualquier cosa que intente pasar por encima o acercarse al mismo para intentar taladrarlo, sino que también impiden el paso a la radiación electromagnética, bloqueando cualquier comunicación con el exterior. En su intento por buscar un equilibrio y acallar las quejas dl presidente americano de que ellos pagaban todos los gastos de la OTAN, la canciller de Alemania tomó el compromiso de costear el desarrollo de la tecnología de muros, y tras algunos sobrecostos iniciales de los contratistas tradicionales de escudos espaciales dudosamente impenetrables, el desarrollo fue encargado a un consorcio alemán-japonés, el cual exprimió el presupuesto creando un concepto que iba mucho más allá de la simple idea original de los separadores de países de despliegue rápido.

 

Los muros eran una combinación de roca comprimida con una barrera invisible que se curvaba en una bóveda indestructible de cinco mil metros de altura. Un ingenioso mecanismo dejaba pasar la luz solar, las corrientes de aire y hasta las aves, permitiendo la vida dentro de los muros cerrados. La roca, extremadamente prensada, aún contenía espacios intra-moleculares que dejaban pasar por ósmosis algo del agua del cauce de los ríos cortados en el trazado. Una actualización del 2025 dejó pasar también la luz reflejada en la luna, aunque nunca se siguió mejorando el sistema para que se pudieran ver las estrellas o al menos, el lucero. La luz de ningún otro cuerpo celeste, a excepción de la luna y el sol eran visibles para los encerrados por un muro, salvo pequeños reflejos, extremadamente difíciles de captar, cuando una pequeña sección dejaba pasar una bandada de aves migratorias. Al inicio de la era de aislación, hubo concursos de fotografía para captar estos momentos, solo los primeros años.

 

Muchos intentaron cruzarlo, en aviones con fuselaje reforzado o en globos de materiales orgánicos, hasta hubo alguien que pegó más de cien pájaros sobre la lona de un ala delta (un tal Leonardo que decía haber escalado el Everest), y ninguno, todos, fueron evaporados al acercarse al límite vertical. Algunos ataron mensajes en las patas de palomas, pero aún el más diminuto trozo de papel era detectado por la inteligencia artificial que coordinaba los satélites del muro y el ave era desintegrada como cualquier cautivo que tratara de cruzarlo. Plumas cortadas en forma de mensajes en morse, todo se intentó, ningún mensaje pasó. El controlador se adaptaba, aprendía, era infalible.

 

La desintegración sobre el muro producía un reflejo multicolor en las paredes imaginarias que se levantaban sobre la piedra, haciendo tangibles los límites de ese enorme calabozo, al tiempo que un ensordecedor chasquido resonaba aterrando a los encerrados, recordándoles que no había salida.  Condicionándolos a aceptar que su mundo terminaba allí, como unos modernos pilares de Hércules con multimedia.

 

Otros intentaron comunicarse con tecnología láser, desde la parte superior de altas torres o desde intrépidos aviones que volaban debajo del techo de desintegración, pero ninguno tuvo éxito. Puede que alguna señal lograra pasar, pero nunca hubo respuesta. Hasta construyeron un láser para hacerlo rebotar contra las bases lunares, pero nada. En teoría un láser así debería de haber funcionado, pero nadie contestó nunca. Quizás del otro lado del muro no esperaban la señal. O puede que la tecnología haya cambiado muy rápido y ya nuestras señales no fueran compatibles con las de los otros y, además, los encuentros de selección dejaban cada vez menos tecnología disponible para estos intentos. O simplemente, nadie se quería comunicar con nosotros, los del país sin tecnología.

 

En 2021, estos muros fueron una solución. El primero fue ordenado por la corte internacional de la Haya para terminar con el conflicto Chile-Bolivia. Cansados ya de perder tiempo escuchando los interminables lamentos de Evo Morales en su sexto mandato consecutivo, decidieron cerrar el problema y al mismo tiempo darle sentido a la monstruosa inversión del megaproyecto de muro TP creado por la OTAN tras el entendimiento Tramp-Putin, ordenando levantar el muro indestructible. Problema terminado.

 

Luego del experimento exitoso, fue Israel el próximo en usar la tecnología, aislándose del mundo árabe, con el primer muro que fue pedido voluntariamente por un país. Hasta dividieron exitosamente el mar muerto con el encaje continental.

 

El ataque iraní probó la efectividad del muro. El ejército de Irán se desintegró tratando de romper el mismo. Todos sus misiles se estrellaron en un ataque sorpresivo y masivo contra Israel, siguiendo la profecía del nuevo ayatolá, que revelaba un secreto entramado en el Corán y el Nuevo Testamento, donde claramente se podía descifrar que un ataque simultáneo contra las paredes del muro continental, provocaría un desprendimiento de masa tectónica que se tragaría en lava ardiente la tierra del reino sionista, para dar paso a una tierra de negra y estéril roca volcánica. Monumento final del triunfo definitivo del islam sobre su ancestral enemigo.

 

Todo el poder bélico iraní se agotó tratando de cumplir la profecía, con hasta la última bala de los enardecidos voluntarios disparada contra el muro. Se inmolaron los pilotos sobre el mismo cuando ya no tenían misiles. Los soldados murieron embistiendo con las bayonetas de sus fusiles o simplemente por estar demasiado cerca cuando rebotaba el fuego amigo sobre el inexpugnable megalito. Cada uno de ellos soñando despierto con que su ataque sería el golpe final que pondría término al reino del mal, seguros al fin de que la recompensa sería infinita. Así, Irán se quedó sin ejército, sin armas y sin credo.

 

Las naciones festejaron con algarabía la caída del reino del ayatolá, sin que se derramara ni una sola gota de sangre inocente. En un juico expedito Irán fue condenado a ser encerrado por un muro y se generó, a pedido de Estados Unidos, el primer acuerdo de transferencia post muro. Irán enviaría por un oleoducto todo el petróleo que pudiera producir y las naciones les enviarían el 50% de la cantidad equivalente de dinero en artículos de primera necesidad contenidos en la lista Almagro, llamada así por el primer intercambio de petróleo por artículos de primera necesidad, establecido por el entonces secretario general de la OEA, Luis Almagro, para que los países no continuaran abusando de las necesidades venezolanas durante el proceso de erradicación del chavismo.

 

Así, los muros comenzaron a ser populares, y en uno de los pocos acuerdos de China con Rusia y Estados Unidos, se decidió aislar completamente a Corea del Norte, y su siamesa del sur floreció de una forma poco antes imaginada, tanto, que hasta Samsung logró desplazar nuevamente a Apple como primer productor mundial de teléfonos, aunque esto se debió más a la orden ejecutiva de fabricar un teléfono completamente americano que al resurgimiento Sur-Coreano.

 

Aún no aparecía ningún miedo al muro, como en un fanatismo nacionalista o religioso, nadie dudaba de sus bondades. El punto de inflexión en la velocidad de adopción vino desde un país socialmente innovador, acostumbrado a liderar a la humanidad. El quinto muro surgió en Francia, reeditando la idea de la fallida línea Maginot, ahora separándose de Alemania e inmediatamente desplegando otro en la frontera con Bélgica, evitando repetir viejos errores. Esto sucedió durante la primera presidencia de Jean-Marie Le Pen y esta brillante solución le permitió reducir drásticamente los gastos de defensa y ofrecer a su pueblo mejores beneficios sociales y mayores subsidios agrícolas, garantizándole una reelección tras otra.

 

Siguiendo su ejemplo, Sudáfrica se separó del conflictivo resto del continente, Estados Unidos probó la tecnología con Cuba, poniendo fin al problema de los balseros y la amenaza de los hijos, nietos y bisnietos de los Castro, que conformaban una familia tan numerosa que realmente preocupaban a la exitosa administración de turno.  En un acto algo sorpresivo, los canadienses, cansados de sus insoportables vecinos del sur, votaron por abrumadora mayoría desplegar un muro a lo largo de toda la frontera con Estados Unidos. Y así vinieron otros muros, problema, muro, solución rápida, probada y… definitiva.

 

En su vorágine constructora de muros, los impulsores de la iniciativa no explicaron la letra chica. Una vez desplegado, el muro no se puede derribar, no existe tecnología para desmontarlo. El mismo se construye como un encastre en las placas tectónicas, como un choque de ondas gravitacionales que se cancelan sobre el muro, creando una expansión de la materia en la vertical con una compresión en la horizontal de diez a uno. Con los diez metros de espesor del muro, se necesitaría un terremoto de fractura de cien metros de la placa continental, uno de los que hace nacer un nuevo continente, para desmontarlo.

 

Y nada, ni nadie, puede sobrevivir a tamaña fuerza. El terremoto 8.7 del año 2010 en chile, fue el equivalente a la liberación de diez metros de fuerza de superposición de placas tectónicas, un terremoto de cien metros es imposible de imaginar, ninguna estructura quedaría en pie, nada lo sobreviviría.

 

Esto ya comenzaba a discutirse cuando se construyó el muro de Uruguay, en una época de creciente inestabilidad causada por el efecto tango-salza, se decidió una guerra sin disparos que no fue causada por la escalada de la antipatía natural entre ambos países, ni por la reyerta generalizada después de una nunca jugada final de fútbol mundial entre ambos equipos, sino por el entendimiento de que Latinoamérica no podía seguir desestabilizando al mundo con una crisis en Brasil y otra en Argentina cada pocos años.

 

En forma alternada, los dos grandes de sud américa caían inexorablemente en una profunda crisis económica, desestabilizando el mundo todo. Era como un efecto de perpetua resonancia, incrementándose en cada ciclo, alternándose las crisis y afectando cada vez más al resto del planeta.  Así, las grandes potencias del mundo post Trump-Putin decidieron que era mejor que Brasil conquistara Argentina, solo para evitar una supremacía del molesto e incomprensible idioma español. Se opuso Inglaterra, que sostenía que estaba empeñada la palabra de la reina Victoria en la independencia del Uruguay con respecto a Argentina y Brasil, y que no debía conectarse completamente la frontera, aislando de los océanos a Paraguay y asfixiando completamente a Bolivia.

 

Así que luego de todo un día de negociaciones, se decidió aislar al Uruguay y mantener punta del este como un Santuario para la clase dirigente de Argentina. Se desplegó rápidamente el muro en la frontera Uruguay Brasil y en la costa de Uruguay que limita con Argentina. La negociación por Punta del Este se realizó al día siguiente. Se calculó el valor de las propiedades contenidas y se fijó con precisión el límite entre Maldonado y el nuevo santuario Argentino. Solo hubo un pequeño retraso por la oposición de algunos nobles pro-hombres de la Argentina que pedían también incluir terrenos al este de José Ignacio hasta la laguna Garzón, pero no fueron escuchados, el muro se extendería como un semicírculo desde el faro de José Ignacio hasta la punta de la ballena, dejándole a los uruguayos intacta su reclamada Casa Pueblo.

 

De acuerdo al valor establecido, el nuevo Brasil le entregaría a Uruguay petróleo y gas, por medio del gasoducto cruz del sur durante mil doscientos años, además de los productos básicos, ya que el protocolo del muro solo admite dos puntos de conexión que los satélites reconocen y no destruyen. Uno, para pasaje de petróleo o derivados y el otro para envío de los elementos contenidos en la lista Almagro. Así que no había casi nada para negociar, además, este era el primer caso donde se enviaba petróleo en lugar de retirarlo, por lo cual se redujeron al mínimo los envíos de alimentos y los otros elementos de la famosa lista.

 

Finalmente, un problema endémico de inestabilidad mundial se resolvió en solo tres días, incluyendo media jornada de receso que los líderes mundiales se tomaron para jugar al golf y un par de horas perdidas por las protestas organizadas por el clan Tinelli desde su búnker de José Ignacio, quienes con una maratón de toples con perreo, protagonizado por “topísimas” modelos, distrajeron durante unas horas a los obreros que debían instalar un encastre de canalización de onda para que el despliegue del muro rodeara punta del este, en lugar de encerrarla. Esto fue posible gracias al protocolo Brenner-Fogel, diseñado para que la franja de Gasa no quedara incluida dentro del muro continental de Israel, canalizando la onda en el momento mismo del despliegue. Casualmente ese primer intento no fue muy exitoso. Hoy hay allí un tremendo memorial y la franja es actualmente conocida como el óvalo (también como el ojo) de Gasa. Entendida la curvatura de la desviación, hoy en día estos sistemas son extremadamente precisos.

 

El ejército uruguayo fue aniquilado preventivamente en sus propias barracas, solo se salvó el quince por ciento del personal que hacía tareas de jardinería fuera de los cuarteles. Un grupo de jóvenes universitarios trató de interponerse en el camino del muro, intentando una cadena humana para detener el despliegue. La mayoría de ellos, descansa allí para siempre. Los más afortunados, no tuvieron suficiente tiempo para calcular la posición exacta que recorrería la desviación de la compactación.

 

 

El Encuentro de Selección.

 

Los tiempos luego del aislamiento fueron caóticos. El presidente en ejercicio, en una crisis de impotencia, se suicidó tirándose de lo alto de la torre ejecutiva. Hubo saqueos y la gente se organizó en grupos de auto-defensa. Después de cinco años, desde el centro del país, controlando el gran puente que cruza el río que parte en dos al Uruguay, las auto defensas unidas de Paso de Los Toros lograron establecer un gobierno nacional. Para lidiar con la creciente escasez de todo, crearon el encuentro de selección, el cual ocurría una vez por trimestre. Del mismo, participaban los representantes de las viejas intendencias, y allí se decidía que tecnología era absolutamente necesaria para la supervivencia de la nación y cual sería desmontada para permitir la subsistencia de la más importante.

 

Así, en cada encuentro se condenaba al menos a una tecnología a ser olvidada y toda la población se deshacía de la misma para permitir la supervivencia del colectivo, entregando, casi siempre voluntariamente, la misma. Los que no colaboraban, eran ejecutados con un lanzamiento sobre el muro, para recordar a todos con su desintegración que el sacrificio no era impuesto por el gobierno isabelino (así llaman a los nacidos en paso de los toros) sino por el orden mundial que los había encerrado.

 

La primera tecnología en ser decomisada fueron las consolas de video juegos, para mantener en funcionamiento los equipos médicos más avanzados. A medida que se deterioraron las turbinas generadoras de electricidad se tuvo que sacrificar otros dispositivos. Una de las más acaloradas de todas las sesiones (quizás la segunda más apasionada) fue la que decidió eliminar los teléfonos celulares y volver al teléfono tradicional de par de cobre. Los más jóvenes lo resistieron mucho, pero era un uso extremadamente ineficiente de la energía, así que se desmontaron la mayoría de lass torres de celulares y se reutilizaron las baterías de las bases y de los celulares para generar acumuladores zonales, se fundieron los componentes de cobre para fabricar cables de teléfono tradicional y se reutilizaron absolutamente todos los componentes, o se guardaron celosamente inventariados en lo que antes fue la bóveda del banco central.

 

Pero sin duda, la sesión más recordada es aquella en que el célebre orador Grompone convenció a todos de que debían desarmar las computadoras personales. Fue una discusión memorable, con el representante de CUTI (cámara uruguaya de tecnologías de la información) defendiendo el derecho al trabajo de los desarrolladores de software y el potencial de la tecnología como herramienta para mantener vivo el conocimiento y la capacidad de cálculo, pero finalmente y como siempre, ganó Grompone con una lógica implacable. Era cuestión de tiempo antes de que se tuvieran que desmontar para uno u otro motivo y el desarmar las computadoras ponía a disposición de quienes debían mantener los elementos altamente necesarios, una cantidad enorme de repuestos con tiempo suficiente para que se fueran ensamblando sustitutos de elementos que inexorablemente dejarían de funcionar. Ni las Ceibalitas (versión uruguaya del proyecto One Laptop Per Child de Negroponte) se salvaron. Así, se pudo mantener operativo el teléfono antiguo de línea (por suerte, la compañía telefónica local tenía contenedores llenos de teléfonos antiguos sin uso, los que había seguido importando, aunque ya nadie los usara, todo gracias a la gestión del sindicato que los empujaba a mantener esa línea de operación en funcionamiento).

 

Una tras otra, las tecnologías se fueron apagando. Se eliminaron los hornos a microondas, los equipos de aire acondicionado, los semáforos, los relojes de pulsera (para los cuales no se podían fabricar pilas), los televisores, la radio AM, quedando solo las emisoras FM, una por ciudad y dos en Montevideo, gracias a la perseverancia de la familia Romay y al apoyo incondicional de la Iglesia. No todo fue pérdida, ya que junto con los teléfonos tradicionales volvieron los teléfonos públicos a moneda y luego el tren reemplazó a los camiones, el correo vivía una época de auge con el regreso de los carteros en bicicleta, y los jubilados volvieron a encontrarse con amigos de la infancia en las largas colas de la caja de pensiones, ya que los cajeros automáticos fueron de los primeros en quedarse sin repuestos. Había una especie de retorno a los años sesenta en este proceso, lo que hacía muy feliz a algunos.

 

La facultad de medicina diseñó una carrera de intervención mínima en los pacientes, priorizando las medicinas naturales y hasta crearon una cátedra de homeopatía. Muchas facultades fueron cerradas, por ser declaradas innecesarias, entre ellas abogacía, economía, comunicaciones, y otras. Cada trimestre, el mundo sin tecnología se volvía realidad… Cuando ya no se pudo generar energía con petróleo, comenzó a usarse este para cocinar tanto como para el alumbrado público. Las ciudades se llenaron de faroles a querosén que, con su olor característico y el hollín de la llama, hundían a la sociedad a un estado que ni aún los más ancianos recordaban.

 

Cada trimestre, los pobladores se reunían en torno a la radio comunal (había una o dos por cuadra, según la densidad poblacional) para escuchar en vivo los debates de selección y para saber a que objeto le deberían dar una última mirada, antes de entregarlo a la mañana siguiente en la estación de tren más próxima. La siguiente sesión había sido anunciada, despertado un enrome interés, porque realmente ya no quedaban muchas cosas para desmontar, o tecnologías para apagar, todo estaba llegado al final de su vida útil y sin embargo ahora, alguien pedía volver a montar el transmisor lunar, la última gran apuesta para mandar un SOS y pedir antibióticos, un símbolo del fracaso colectivo y un recuerdo de la gente que murió por una tonta enfermedad que podía curarse con una simple tetraciclina, imposible de fabricar con la poca tecnología que les quedaba.

 

 

La preparación

 

Luego de una semana de largas conversaciones, María se convenció de que Raúl realmente podía comunicarse con Julio. No había otra explicación posible. Tenía tantas ganas de volver a ver a Lara, ¿estaría nublando esto su buen juico? Raúl había usado su derecho a participar del evento de selección para convencer a los representantes de que se debía poner en funcionamiento el transmisor lunar y María, como sicóloga de varios consejeros, debería extremar su influencia para predisponer una decisión favorable.

 

Ser miembro del consejo de selección era el trabajo más estresante de la sociedad interior del muro. ¿Quién sabe cómo se habrán organizado otras sociedades como Cuba o Irán?, u otros que hayan quedado aislados después de esta instalación, aunque esas eran sociedades jerárquicas con un hombre fuerte que mandaba y todos obedecían. Este pedazo de viejo país, con tradición republicana y democrática, encontró esta forma para sobrevivir. Ojalá hubieran encontrado otra alternativa. María era una de las pocas sicólogas disponibles, ya que en este mundo intra-muro se priorizó la supervivencia en muchos aspectos, canalizando los esfuerzos de los jóvenes en aprender física, agricultura, medicina, química e ingeniería, profesiones esenciales para la mantener un micro-ecosistema en casi completa aislación. Así, ella atendía a varios de los consejeros de selección, exactamente a siete de diecinueve, no eran suficientes para una mayoría, pero si para inclinar la decisión en algún aspecto.

 

Pasaron las semanas, las sesiones, seis consejeros y ninguno abría la más pequeña ventana de esperanza a si quiera considerar el tema del transmisor lunar. María iba convenciéndose de que la propuesta de Raúl no tendría opción ninguna y le quedaban solo un consejero. Fernando, un ex gerente de una empresa de tecnología en la época pre-muro, de opiniones terminantes y de mucho peso en el consejo. Había cambiado su cita con excusas para atenderlo después de haber ablandado a los fáciles y ahora él era no solo la última sino la única oportunidad de volver a hablar con Lara. Tendría que extremarse. Casi no durmió esa noche repasando estrategias, pero al menos, el poco rato de sueño le regaló una pequeña recompensa, una larguísima conversación con Lara, un sueño hermoso y sin tiempo, pero incomprensiblemente loco. Luego de mil intentos, Lara encontró la forma de explicarle cómo era la carita de su hija. Solo que un nombre aparecía repitiéndose y con él la sensación de urgencia… Pero seguramente su subconsciente le estaba jugando una mala pasada.

 

  • Buenos días don Fernando.

  • Buenos días, Doctora, ya arrancamos mal. Franky, usted me tiene que decir Franky, como me dice todo el mundo.

  • Buenos días Don Franky.

  • Franky. Solo Franky.

  • Buenos días Franky.

  • Ahora sí. Estaba deseando que llegara el día de la consulta. Aunque le diré que esta escalera de su departamento me está matando. ¿No podremos reubicarla en una casa?

  • ¿Y que si le dijera que subir la escalera es el primer paso en su preparación para comprometerse con esta sesión?

  • Vaya, no lo había pensado, usted siempre me sorprende con sus puntos de vista.

  • Y lo voy a seguir sorprendiendo. ¿Qué le parece si hacemos un ejercicio de selección usted y yo?

  • Eeeennn serio… es que eso afecta a tanta gente, eso me pone muy nervioso, usted sabe lo que sufre el pueblo cada vez que les quitamos una tecnología. Es necesario, para la supervivencia del colectivo, no hay alternativa, no, no la hay, no hay alternativa, me lo repito una y mil veces. Pero uno se entera de casos muy dolorosos, y cada tanto hay que mandar al muro a los que se resisten, es terrible, tratan de llegar a nosotros para convencernos de que nos equivocamos, terrible, terrible.

  • ¿Y si trabajamos en la esperanza?

  • No existe la esperanza, ya se murieron todas nuestras esperanzas y alentar una es irresponsable, luego es peor. ¿Cuánto desperdiciamos al comienzo en las ideas salvadoras? 

  • ¿Cómo en el transmisor lunar?

  • Ah, ya se enteró de que hay un loco que quiere reconectarlo.

  • Sabiendo que esa es la única pieza de esperanza de este mundo, me gustaría ayudarlo a prepararse para pasar por ese trance.

  • Bueno, sí, creo que me vendría bien prepararme.

  • Usted sabe que yo trabajo con las palabras que me dice y con las que omite. Dijo, un loco. ¿Por qué? ¿Lo conoce o lo prejuzga?

  • En realidad, no lo sabremos hasta el día del debate, su pedido se ha documentado correctamente, pero por motivos de seguridad, se mantiene en secreto su identidad hasta el día del encuentro. Ya aprendimos en los primeros tiempos que los proponentes eran asesinados por los defensores de una u otra tecnología antes de que pudieran llegar al evento.

  • ¿Y qué tecnología propone desafectar para rehabilitar el transmisor?

  • Propone eliminar todo lo que sea necesario.

  • ¡Qué pedido tan osado!  Va directo a ser rechazado.

  • ¿Estamos hablando con la reserva paciente-doctor?

  • Claro, lo que me dice es absolutamente reservado, como siempre, soy su psicoanalista.

  • Algunos consejeros, pocos, ya no queremos seguir con esto, estamos pensando en hacer una eliminación final de tecnología, dejar una simple lista de servicios básicos asociados a la producción de alimentos y a la salud, y desconectar el resto de las tecnologías, guardarlas todas en un gran depósito para reponer las cosas básicas mientras se pueda y evitar esta sangría permanente después de cada encuentro, hermanos pelando y pujando para que sobreviva una tecnología en lugar de otra, solo para conservar por tres o seis meses su preciado aparato, muchos de los cuales ni siquiera funcionan. La mayoría cree en el gradualismo, pero otros sabemos de la inevitabilidad del final al que nos dirigimos y creemos que es necesario dar un punto final a esto, aunque signifique el fin del teléfono, del tren o de los dentistas con anestesia, que es lo que más asusta a sociedad.

 

María se quedó en silencio.

 

  • Indudablemente no esperaba esta respuesta de su parte. Me ha sorprendido… ¿No tiene miedo de una reacción como la que hubo después de la decisión de quitar los celulares? O la matanza después del debate Grompone-Suarez por las computadoras personales.

  • Ese debate no es para recordarlo como el summum de la dialéctica, sino como la aplicación de una lógica inexpugnable, no es cuestión de qué o cómo, solo de cuándo a lo sumo de en qué orden, pero el destino está fijado.

  • ¿Usted propondría eliminar toda la tecnología necesaria de una vez por todas para perderla en una quimera?

  • Yo no, Grompone.

  • ¿La lógica de Grompone?

  • No, yo no, Grompone le digo.

 

Esta vez el silencio fue mucho más largo. Grompone… el nombre que se interponía entre Lara y ella en el sueño, una y otra vez. ¿Sería una jugarreta del subconsciente? No…

 

  • ¿Gompone? – preguntó María, recuperando el habla - ¿Vive todavía? – ¿por qué lo había nombrado? Qué sabía este hombre que ella ignoraba.

  • Vivito y más mañoso que nunca. Nos anunció que va a usar su privilegio de ganador de un debate previo y acudirá él mismo a defender la idea de eliminar toda la tecnología que sea necesaria para poner a funcionar el transmisor láser-lunar.

  • Pero él se oponía a tratar de reconstruir cosas que no son absolutamente necesarias.

  • Creo que, al igual que yo, ve la oportunidad de terminar con todo esto de una vez por todas.

  • Sinceramente, no esperaba esta respuesta de su parte, no sé qué consejo darle.

  • ¿Qué cree que votarán los demás?

  • No puedo comentarle nada que viole el secreto paciente-doctor, usted lo sabe.

  • Entonces, tendremos que esperar. Va a ser una sesión interesante, ¿no cree?

  • Histórica, diría.

  • Si, será una sesión histórica. Seguramente vendremos a verla varios consejeros luego de la misma, cuando se acallen las repercusiones. Resérveme un buen tiempo por favor, me hace mucho bien charlar con usted, ya se me ha quitado la ansiedad que sentía hace un rato.

  • Por supuesto, de alguna manera, usted me ha liberado de mi ansiedad también.

  • ¿en serio?

  • A mí me hizo mucho bien conversar con usted. Hasta la próxima.

  • Hasta la próxima.

 

Se despidieron y María se quedó en silencio. Pensó llamar a la portería del edificio de Raúl y darle un mensaje en clave, pero mejor no, las operadoras escuchaban los llamados y no había que correr ningún riesgo. Se quedó meditando, Raúl y Julio, los sueños con Lara, este consejero loco y amante de la tecnología que llevaba la voz cantante en tantas votaciones y que simplemente se rendía. Grompone volviendo a defender una idea indefendible, nadie se animaría a votar en su contra, todos lo reconocen como el más inteligente y visionario entre sus pares, infalible como un detective de novela policial, sus libros eran de los pocos que se seguían imprimiendo, los demás solo se pasaban de mano en mano en las bibliotecas públicas. Había como una fuerza invisible que hacía coincidir muchas cosas, ¿es esto la esperanza?

 

 

Conclusión

 

El debate transcurrió como se podía esperar. Raúl solo tuvo que exponer su pedido, pero no necesitó argumentar. Grompone se adueñó de la discusión y se enfrentó con sus oponentes en la más memorable batalla argumental que se tenga recuerdo. Ganó Grompone, aunque todos reconocen que el representante del gremio de los telefónicos tenía argumentos sólidos con respecto a la utilidad del servicio, tanto como que el representante del gremio postal fue oportunista atacando al teléfono público, su único competidor. Pero la gráfica de deterioro de calidad de servicios de telefonía que presentó Grompone, así como la matriz que mostraba la cantidad de cosas que los usuarios sacrificaron en la última década para mantener operativo un servicio malo e ineficiente, mas su apasionado llamado a la última esperanza, lograron un voto por unanimidad, a pesar de las, a esa altura, airadas amenazas de resistencia del gremio de la telefonía. El consejo votó y la sesión terminó con una batalla campal entre empleados de la telefónica y del correo. Raúl logró hacerse a la fuga y por unos cuantos días, se escondió en la casa de María. Le contó en sueños a Julio lo que había sucedido y con el pasar de los días, María iba aprendiendo a mejorar la comunicación con Lara. Todavía había muchas cosas que parecían un sueño, cuando recordaban juntas el tiempo antes del muro, todo se hacía más claro, pero cuando hablaban de ahora o del futuro los sueños se volvían pesadillas o simplemente sueños, como los que tiene todo el mundo, combinaciones de recuerdos con fantasías.

 

Un día, escucharon en la radio comunal que los disturbios habían terminado. El nuevo presidente del sindicato único de la nueva organización fusionada, un tal Huertas Fernandez, anunciaba el fin del conflicto. Ingeniosamente negoció una tregua unificando ambos sindicatos en el nuevo servicio de correos y telégrafos, manteniendo en funcionamiento la mínima parte de la tecnología alámbrica, pero a todos los empleados. Su lógica, impecable. Lamentó en su discurso que la multitud no le permitió entrar al debate con Grompone, ya que seguramente hubiera evitado las muertes que lo sucedieron. Su propuesta logró unificar todas las posturas, la paz completa, total, y no habría más encuentros de selección. En tres meses los operadores de telefonía sabrían operar en código morse, se abrirían oficinas en todos los pueblos sin importar su tamaño y volverían los telegramas, entregados por empleados del correo y sin necesidad de usar los ferrocarriles.

 

Raúl y María volvieron al departamento y abrieron una botella de whisky secretamente guardada para celebrar el próximo reencuentro. Cuando chocaban los gruesos vasos con el logo de “Nuevas Cristalerías del Uruguay”, un golpe en la puerta los sobresaltó a ambos. Se quedaron en silencio, en esta época eran muy poco comunes las visitas, menos inesperadas. ¿Se descuidaron y algún radical habría localizado a Raúl?

 

  • Seguramente es uno de mis pacientes en una crisis -comentó en voz baja María- Escóndete en el dormitorio que voy a abrir.

  • ¿Y si es gente que me quiere matar?

  • ¿Crees que esa vieja puerta haría una diferencia?

  • Me escondo. Grita si me necesitas, o di un nombre, di Julio y vengo corriendo a ayudarte.

  • Escóndete ya hombre.

 

María se acercó a la puerta.

 

  • Buenas tardes, ¿quién es?

  • Soy yo doctora, Franky, ábrame por favor.

 

María abrió la puerta y para su asombro, Franky venía acompañado de dos personas, entre ellos… Grompone.

 

  • Que sorpresa, ¿usted es?

  • Si soy yo, ¿dónde está escondido Raúl?

  • ¿Raúl? Un momento, ¿y usted quién es?

  • Soy Huertas, secretario general del gremio del nuevo servicio de correos y telégrafo.

  • No explique más, ya lo reconocí de la radio.

  • ¿Y ustedes, buscan a Raúl?  -preguntó María.

  • Si, Raúl, el del mensaje en la cápsula – comentó impaciente Grompone.

  • ¿Pero usted sabe del mensaje?

  • Permítame don Grompone – acotó Franky – déjeme que le explique a la doctora, ella es una muy buena amiga mía, de total confianza y creo que también del señor Raúl. Doctora.

  • María, hoy soy María, no me siento doctora.

  • María, necesitamos hablar con Raúl, durante una década hemos trabajado en un proyecto para desmontar el muro y para que no se vuelva a construir nunca un muro que separe a los seres humanos.

  • Pero… ¿ustedes dos están trabajando juntos?

  • Sí, desde hace muchos años, formamos un equipo de elite para eliminar el muro. Algunas cosas salieron bien, otras mal, pero por fin tenemos una solución al alcance de la mano. Traiga a Raúl así le explicamos a ambos.

  • No hace falta, aquí estoy – comentó Raúl mientras entraba en la sala.

  • Pero que hombre complicado de encontrar, llevamos casi tres meses buscándolo, mire que nos ha traído problemas -  le espetó Grompone.

  • ¿Ustedes me buscaban a mí?

  • ¿Y a quién más íbamos a buscar? – comentó Grompone con algo de ironía – lo buscamos desde el día siguiente a que recibió esa cápsula del exterior. ¿cómo cree que no íbamos a buscar a alguien que ha logrado establecer comunicación a través del muro?

  • A ver – interrumpió María – necesito entender la lógica de todo esto.

  • Déjeme explicarle a mí, don Grompone, yo tengo más paciencia y ya le he explicado el tema a más gente -comentó Franky-. Raúl, María, hace más o menos diez años se sucedió el debate Suarez-Grompone y yo intuí que había algo más detrás del mismo, hubo argumentos sólidos, Juancito Suarez dio pelea, pero omitió argumentos obvios para los que lo conocíamos. Así que me acerqué a ellos después de la reunión y descubrí que había dos grupos de trabajo establecidos para desmontar el muro. Por un lado, el grupo de Brenner y Fogel, siempre juntos, tenían una idea de cómo doblar el muro con una onda gravitacional, retorciéndolo como una cinta de Moebius, esas cintas que están unidas pero en cada vuelta uno cambia de lado, eso confundiría a los satélites, es algo de lo que les pasó en Gasa, los satélites confundieron las torceduras del diseño original, que conectaba los dos territorios sin pasar por el plano del territorio de Israel, una idea brillante pero los satélites no pudieron seguir las guías y terminaron formando el ojo de Gaza. Primero usaron todas las computadoras del país para hacer los cálculos y luego han estado construyendo un monstruo subterráneo con una antena que la gente conoce como el transmisor laser-lunar. Lamentablemente, se están agotando los componentes electrónicos que había en el país para construir el generador gravitacional y todavía necesitan algunas piezas que no han podido encontrar o reemplazar.

  • Por eso me necesitan – comentó Raúl.

  • No sólo por eso, hay algo más.

  • ¿Algo más? – interrogó María.

  • Yo creo que usted ya lo intuye doctora, ¿no es así?, Usted lo ayudó en este proceso – la interrogó Franky.

  • No lo sé, parece telepatía, pero es algo más y creo que yo he comenzado a experimentarlo con mi hija. No en el nivel de Raúl y Julio, pero en un nivel menor, estoy experimentando algo con mi hija. ¿Por qué cree que yo le he experimentado?

  • Porque en la consulta, cuando mencioné a Grompone usted se puso blanca y se quedó en silencio, usted había sido avisada en sueños de que había que buscar a Grompone.

  • ¿Pero cómo sabe usted eso? – interrogó María -es imposible.

  • No, no lo es – interrumpió Huertas – muchas personas están experimentando este tipo de comunicación semi telepática, en sueños. La desconexión de la tecnología ha despertado algo en los seres humanos, algo que estaba latente, parece que al quitarnos la tecnología e impedirnos la comunicación, la evolución recuperó su curso natural y nos permitió recuperar aquello que se nos hacía absolutamente necesario para sobrevivir.

  • Es una aseveración muy temeraria, ¿tiene algún estudio para respaldarla?

  • Verá, hasta hace unos meses, yo manejaba las llamadas de larga distancia de la telefónica y las centrales electromecánicas comenzaron a tener un sinnúmero de colisiones de llamadas que desbordó el sistema. La tecnología que usamos hoy, deja disponibles pocos enlaces de larga distancia, y cualquiera de esas llamadas necesita de dos nodos de intercambio intermedios, y lo que sucedía, es que se desviaron muy por encima de lo normal los casos en que dos personas se llamaban al mismo tiempo, produciendo un micro bloqueo en el sistema, ya que las dos puntas de la llamada estaban conectadas esperando una línea de larga distancia disponible y la conexión simultánea causaba un error en el cual quedaban conectados los micrófonos entre si y los audífonos entre sí, y ambas personas no podían comunicarse, quedaban los cables, literalmente, cruzados. Un error sólo posible si dos usuarios se llamaban entre sí con menos de trecientos milisegundos de diferencia. ¿Cómo es posible coordinar eso sin relojes? Sospechamos de sabotaje, de una coordinación por radio, pero con la desaparición de la ionósfera es imposible coordinar emisiones FM a más de unos pocos kilómetros a la redonda, imposible estar en ese rango de tiempo. Analizamos todo, desarmamos y armamos, probamos, hasta que descartamos lo imposible y nos quedó solo la inexplicable conexión instantánea entre los humanos, llámela como quiera.

  • Entonces, ¿eliminaron el teléfono para acelerar este proceso? ¿La evolución? – preguntó María.

  • Así es - comentó Franky – además, como ya habrás supuesto, esto nos permitió detectar a los más evolucionados e integrarlos en el segundo proyecto para crear un mundo sin muros, una experiencia de comunicación global. No hemos avanzado tanto como ustedes dos, pero tenemos algunos resultados.

  • Como enviarle el mensaje a Raúl de “busca a Grompone” que me terminó llegando a mí.

  • Así es - interrumpió Grompone- ahora, explíquenos como se han comunicado con gente fuera del muro.

  • Tengo una teoría -dijo María- pero es, diríamos, transversal con todo lo que sabemos de la humanidad, he reflexionado mucho sobre el tema, no sé si estoy pronta para compartirla y que no me tomen por local. O que me tome yo misma por loca.

  • Por favor doctora – comentó Franky - ¿cree que todavía existe el concepto de loco o cuerdo en este mundo?

  • Yo creo – explicó María – que Raúl y Julio ya se comunicaban en sueños desde la época pre muro.

  • ¿Cómooo? – preguntó Raúl

  • Déjela continuar – interrumpió tan terminantemente Grompone que Raúl no se animó a volver a interrumpir, al menos por un rato.

  • Verás Raúl – explicó María – tu amor prohibido con Julio y esas conversaciones luego de que tu esposa se dormía, en realidad, ocurrían en tus sueños, si no, es imposible que tu esposa no te hubiera descubierto alguna vez. Hay detalles, cuándo describes sensaciones, que no se pueden expresar con palabras, sino con vivencias compartidas, claramente no estabas hablando por teléfono, las experimentabas en contacto directo. Así que creo, que tú y Julio, tu alma gemela, o cómo quieras llamarlo, se iban juntos en sueños a algún lugar, en forma astral o de espíritus o en una dimensión paralela. Así que luego de desplegarse el muro y quedar uno a cada lado, por un tiempo, la restricción mental del muro, así como los medicamentos para la depresión, bloquearon tu capacidad de viajar, de conectarte y probablemente también la de él, pero luego, todo volvió a su cauce normal.

 

María hizo una pausa para que todos digirieran lo que había dicho, los observó para ver si la miraban con descreimiento o algo peor, pero los descubrió absolutamente concentrados en su relato, así que continuó con la parte más controversial del mismo.

               

  • ¿Por qué pienso que no es telepatía sino una parte de nosotros que viaja a encontrarse con el otro? Porque hay algo fundamental en la comunicación del sueño, no hay cosas nuevas, sino combinaciones de experiencias vividas, algo que ya está en nuestra configuración neuronal, en nuestra memoria.

  • Eso es un sueño, ¿no? – comentó Grompone.

  • No, sucede ensueños, pero evidentemente, se transmite información nueva, solo que la misma se deforma si el cuerpo del receptor no sabe cómo representarla en su configuración neuronal (recuerden que aprendemos por experiencia) la información que le transmitió el otro ser. Entonces, Raúl claramente recibió la clave de la cápsula en forma de números y le comunicó a Julio que busque a Lara, pero cando trató de describirme la cápsula que le enviaba julio solo pudo referirse a una pelota de fútbol americano, algo que él y Julio conocían, seguramente vieron juntos un juego de la vieja NFL.

  • El histórico superbowl del 2017, a ambos nos encanta el fútbol americano, hablamos mucho de ese partido, muchas veces – comentó Raúl.

 

Grompone sacó un teléfono celular de su abrigo y comenzó a discar.

 

  • ¿Por qué me miran así? ¿No pensarán que los eliminamos todos no? Son un elemento absolutamente necesario para los que tenemos pocas posibilidades de evolucionar. Hola, Brenner, preparen la lista de elementos que necesitan, para envío en pequeños paquetes del tamaño de una pelota de fútbol americano y cuando esté pronta me la pasan por e-mail. Ya tenemos listo el enlace, la semana que viene vamos a comer una pizza con mozzarella con una Pilsen helada en Gorlero y ojalá que esté vivo todavía el maldito desgraciado de Almagro, le vamos a explicar que la yerba mate es un artículo de PRIMERA NECESIDAD y no el té de Camboya que nos mandan por el ducto de alimentos.

 

En pocas horas, Raúl tuvo la lista y la memorizó en forma de objetos que tanto él como Julio conocían, pronto se durmió y el mediodía siguiente los encontró a todos ubicados la primera salida del gasoducto cruz del sur, con los obreros monitoreando la presión del tanque, pronto comenzó a sonar la alarma y una a una, extrajeron las 5 cápsulas enviadas por Julio y en una camioneta cuatro por cuatro, algo que hacía muchos años que no se veía por las calles, se dirigieron a una entrada subterránea en la antigua casa pueblo, debajo de la torre del emisor lunar. Tres días sin noches y todo estuvo listo, solo quedaba apretar el botón.

               

  • ¿Y si al retirar el muro detenemos la evolución? – preguntó Huertas.

  • De ninguna manera – contestó Grompone – la evolución se puede solo demorar, pero es imposible de detener, mucho menos, cuando ya se ha producido el evento de especiación.

 

Hubo un ruido extraño, y el cielo se llenó de estrellas. Al otro lado de la retorcedura del muro, se veía la calle central de punta ballena y en ella, una multitud con carteles de bienvenida, un griterío enloquecedor, mientras los periodistas empujaban a la multitud para entrevistar al dúo inseparable.

               

  • ¿Cómo rompieron el muro sin un terremoto devastador?

  • ¿Destruyeron los satélites o solo desactivaron este muro?

  • ¿Pueden liberar a Cuba y a Irán?

  • ¿Sabían los de adentro que el gobierno mundial ha prohibido los muros totales y solo se permiten los parciales como el original Chile-Bolivia?

  • ¿Cómo sobrevivieron?

  • ¿Los salvó Parrado?

  • ¿Sabían que luego de dos crisis cariocas, el gobierno mundial decidió que Brasil sea una provincia Argentina?

  • ¿Sabían que el presidente Máximo ha prometido devolver Punta del Este cuando cayera el muro?

 

Muchas preguntas para esa noche de pizzas con cerveza en avenida Gorlero, en la tenue penumbra de la playa mansa se mezclaban los ruidos de las olas con los besos apasionados de dos amantes inseparables aún por el muro más sólido del mundo, y pasando por debajo del cordón de seguridad de la policía, unos ojos claros como los de Andy Vila, un pelo enrulado castaño como el de la tía Kari, una naricita respingada como la como la de Josefina, flaquita, con una sonrisa de felicidad difícil de igualar, cómo la había descrito Lara en los sueños, corre cruzando la calle hacia ella y le dice, ¿Abuela?

 

FIN

Please reload

Featured Review

Reiniciar

July 1, 2016

1/1
Please reload

Tag Cloud
Please reload